Importancia de las capacidades coordinativas.
Jacob
(1990, en García, M.; Navarro; Ruiz, J.A.1996:446) asume tres funciones básicas
de las capacidades coordinativas:
- Como elemento que condiciona la vida en general.
- Las capacidades coordinativas como elemento que condiciona el aprendizaje motor.
- Las capacidades coordinativas que condiciona el alto rendimiento deportivo.
Se
considera que las capacidades coordinativas son 9: acoplamiento,
diferenciación, equilibrio, ritmo, orientación, reacción, cambio, lateralidad y
relajación. Mencionadas por diferentes autores como García et al (1996), Hirtz
et al (citados por Martin et al, 2001) y Castañer (2001).
Acoplamiento.
Es
considerada como la capacidad de combinar intencionadamente movimientos
parciales de los segmentos corporales entre sí, con el fin de lograr un
objetivo motor fijado. En el fútbol se puede evidenciar en los dos fases del
juego: 1) defensa: el arquero cuando salta a tomar una pelota, la realización
del saque. 2) ataque: Saltar a realizar un cabezazo, parar el balón de pecho y
luego rematar al arco.
Diferenciación.
Capacidad
de lograr una coordinación fina de diferentes fases del cuerpo, siendo
consciente de la fuerza y dinámica que se aplica para lograr una precisión, y
buscar una economía en la realización
del movimiento absoluto. En muchos gestos técnicos podemos evidenciar esta
capacidad en el fútbol, cuando el arquero sale a cortar un centro, cambios de
frente, saltos, son acciones que necesitan de mucha precisión.
Equilibrio.
Capacidad
que posee el sujeto de mantener el cuerpo en estado de equilibrio, manteniendo
la posición y control de los movimientos durante la ejecución del gesto técnico,
o desestabilizaciones provocadas por elementos externos. En el fútbol como
deporte de contacto que es, hay muchas situaciones propias del juego donde es
evidenciada como los saltos a cabecear, fintas, controlar un pase con el pecho,
salidas del arquero a cortar un centro, son acciones de mucho movimiento, que
normalmente son seguidas por otros gestos, y además la mayoría de veces va
haber un adversario.
Ritmo.
R. Manno (1991), la define como “capacidad de organizar
cronológicamente las prestaciones musculares en relación al espacio y el
tiempo”, entendido esto de otra forma como la capacidad de reproducir
mediante los movimientos un ritmo dado del exterior. Siguiendo una secuencia:
comprensión, almacenamiento y representación. González (1972) plantea la existencia de un ritmo-sistema, y un ritmo-táctica.
Ritmo- sistema: facilidad de interpretar un sistema, en el fútbol la ubicación
estratégica por posiciones.
Ritmo- táctica: poder mantener el ritmo sistema a lo largo del tiempo, mantener el
sistema de juego durante todo el partido o mientras se desee cambiar según la
situación del juego e indicación del
técnico.
Orientación.
Es
la capacidad que tiene el individuo en relación a la ubicación en el espacio y
el tiempo, coordinando con las acciones
motrices que realiza. Un buen nivel de orientación también está determinado por
el nivel de adaptación a las variantes que se presentan en el juego.
Reacción.
Capacidad para ejecutar intencionadamente
acciones, respondiendo a un posible estimulo de tipo auditivo, táctil o visual que
se presenta en la competencia o acción de juego. En el fútbol evidencia en acciones de
cambios en la velocidad,
transiciones de defensa – ataque, ataque- defensa, el portero es el jugador de la cancha que
mejor desarrollada debe tener esta capacidad.
Cambio.
Capacidad
que posee el atleta para adaptarse a nuevas situaciones motrices, estas
adaptaciones se presentan durante la ejecución de un gesto técnico o actividad
física; esto se puede evidenciar en el fútbol en acciones tácticas, donde el
atleta debe tomar la decisión que crea más correcta, regates, recepciones,
pases, disparos al arco y carreras.
Lateralidad.
Capacidad
de desarrollar la fuerza y dominio funcional en ambos lados del cuerpo; en
el fútbol se evidencia en regates, saltos, el momento de dar un pase
tiene mayor desarrollo de la lateralidad el deportista que es capaz de realizar
el pase con ambas piernas.
Relajación.
Capacidad
que permite un ajuste conveniente de la fuerza, sin perder funcionalidad ni
precisión.